Cuánto cuesta OPERAR una PTAR (no construirla): la cuenta que nadie hace

Cuando a una parcelación o a un condominio campestre le cotizan una PTAR, la conversación gira alrededor de un solo número: cuánto cuesta construirla. Es el número equivocado. La construcción se paga una vez; la operación se paga todos los meses, durante toda la vida del proyecto, y aparece en la cuota de administración mucho después de que el ingeniero que la diseñó se fue.

Hemos visto sistemas más baratos de construir que terminan costando varias veces más de operar. Y hemos visto conjuntos que dejaron de operar la planta por lo que costaba — con la corporación encima y un permiso de vertimiento en riesgo.

Las cuatro preguntas que hay que hacer antes de firmar

1. ¿Quién hace los muestreos y con qué frecuencia los exige la corporación?

El permiso de vertimiento no termina cuando sale la resolución: impone una obligación periódica de caracterización del vertimiento, con laboratorio acreditado ante el IDEAM. La frecuencia la fija la corporación en el acto administrativo y depende del caudal y del tipo de vertimiento. Esa caracterización tiene un costo recurrente que casi nunca aparece en la cotización de obra, y su incumplimiento es una de las causas más comunes de requerimiento y de proceso sancionatorio.

2. ¿Cuánta energía consume el sistema al mes?

Aquí está la diferencia grande entre tecnologías. Un sistema por gravedad — tanque séptico con filtro anaerobio y campo de infiltración — consume prácticamente nada. Un sistema de lodos activados o un reactor con aireación forzada tiene soplantes y bombas funcionando de forma continua o intermitente. En un condominio pequeño esa diferencia, proyectada a diez años, puede superar el costo de construcción del sistema más caro.

La pregunta concreta al proveedor es: ¿cuántos kWh/mes consume este sistema con la carga real del proyecto? Si no la responden con un número, no la han calculado.

3. ¿Cada cuánto hay que retirar lodos y a dónde van?

Toda PTAR produce lodos y todos los lodos hay que retirarlos, transportarlos y disponerlos con un gestor autorizado. Es un costo que llega en bloque una o dos veces al año y que sorprende a las administraciones porque no estaba en ninguna proyección. La frecuencia depende del tipo de sistema y de la carga real; el costo depende de la distancia al sitio de disposición autorizado más cercano, que en zona rural del Eje Cafetero o de Cundinamarca no siempre está cerca.

4. ¿Quién responde si una caracterización sale por fuera de norma?

Es la pregunta más incómoda y la más importante. Si el laboratorio reporta que el vertimiento no cumple los parámetros de la Resolución 0631 de 2015, alguien tiene que diagnosticar por qué y corregirlo — y alguien tiene que responderle a la corporación. Si el contrato de construcción no dice nada al respecto, la respuesta por defecto es: el propietario o la administración del conjunto.

Conviene dejarlo por escrito antes de firmar: garantía de desempeño del sistema, no solo de los equipos, y por cuánto tiempo.

El error de diseño que más encarece la operación

Sobredimensionar. En parcelaciones que se venden por etapas es habitual diseñar la PTAR para la ocupación total desde el primer día. El resultado es un sistema trabajando con una fracción de su carga de diseño durante años: los procesos biológicos no se estabilizan, el consumo energético no baja en proporción y los muestreos salen irregulares. Cuando el desarrollo es por etapas, la planta también debería serlo.

El error opuesto también existe y es peor: dimensionar con el número de casas y no con la carga real. Un condominio de fin de semana no genera el mismo vertimiento un martes que un domingo festivo, y una PTAR dimensionada con promedios no soporta los picos.

Qué pedir en la cotización

  • Consumo energético mensual estimado, en kWh, con la carga real del proyecto.
  • Frecuencia de retiro de lodos y volumen estimado por retiro.
  • Frecuencia de muestreos que exigirá la corporación y qué parámetros.
  • Rutina de mantenimiento: qué se hace semanal, mensual y anual, y quién lo hace.
  • Garantía de desempeño, no solo de equipos, y su vigencia.
  • Costo mensual total de operación, sumado. Un solo número.

Antes de la PTAR está el permiso

Un punto que se salta con frecuencia: el diseño del sistema de tratamiento hace parte del permiso de vertimiento. No se construye primero y se legaliza después. La corporación evalúa el diseño, y si no lo aprueba, la obra construida no sirve. En proyectos campestres del Quindío, Risaralda, Caldas, Tolima y Cundinamarca ese es el orden que seguimos: primero el trámite, después la obra.

Si está evaluando una PTAR para un condominio, una parcelación, un colegio o una agroindustria, con gusto revisamos la cotización que le dieron y le decimos qué le falta preguntar. La primera conversación no tiene costo.

¿Cuánto cuesta operar una PTAR al mes?
Depende sobre todo de la tecnología y de la carga real. Un sistema por gravedad tiene costo de operación casi nulo salvo el retiro periódico de lodos y los muestreos; un sistema con aireación forzada suma consumo energético continuo. La comparación honesta se hace sumando energía, lodos, muestreos y mantenimiento, no mirando solo el precio de construcción.
¿Cada cuánto exige la corporación una caracterización del vertimiento?
La frecuencia la fija el acto administrativo que otorga el permiso y varía según el caudal y el tipo de vertimiento. Debe hacerse con laboratorio acreditado ante el IDEAM. Es una obligación permanente mientras el permiso esté vigente.
¿Puedo construir la PTAR y legalizarla después?
No es recomendable. El diseño del sistema de tratamiento hace parte del expediente del permiso de vertimiento y la corporación lo evalúa antes de otorgarlo. Si el diseño no se aprueba, lo construido no sirve.
¿Qué pasa si el vertimiento sale por fuera de norma?
La corporación puede requerir un plan de cumplimiento y, en casos reiterados, iniciar un proceso sancionatorio. Por eso conviene pactar por escrito, antes de contratar, quién responde técnicamente si una caracterización no cumple.