¿Cuál trámite va primero?
Si el predio linda con una quebrada o un río, primero el acotamiento de la ronda hídrica: define qué franja no se puede ocupar y condiciona todo el diseño. Si no hay cuerpo de agua de por medio, se arranca por la concesión de aguas —de dónde va a tomar el agua— y después el permiso de vertimientos.
¿Qué trámites comparten información?
La concesión de aguas y el permiso de ocupación de cauce son dos permisos, cada uno con su expediente; cuando la obra de captación ocupa el lecho, ambos se preparan con la misma información técnica de la obra. El permiso de vertimientos suele ir aparte porque su evaluación técnica es distinta.
¿Cuánto tarda cada uno?
Depende de la corporación y de la calidad del expediente. Con la documentación completa, un permiso de vertimientos o una concesión se mueve en meses, no semanas. Lo que más alarga los plazos no es la evaluación en sí: son los requerimientos de información adicional, que detienen el reloj hasta que alguien los responde técnicamente.
¿El auto de inicio significa que ya me lo aprobaron?
No. El auto de inicio solo acredita que la documentación mínima está completa para empezar a evaluar. No autoriza construir la obra ni generar el vertimiento. Es un error frecuente y costoso: arrancar obra con el auto de inicio en la mano.
¿Qué pasa si la corporación pide información adicional?
El trámite se suspende hasta que se responda. Es el punto donde más expedientes se quedan quietos, y casi siempre porque el requerimiento es técnico y no hay quién lo conteste. Cuando BIC hace el estudio, responde esos requerimientos dentro del mismo alcance.
¿Necesito todos los trámites o solo uno?
Depende del proyecto. Una vivienda campestre que se abastece de acueducto veredal y descarga a un sistema séptico normalmente solo necesita el permiso de vertimientos. Una parcelación con captación propia, obra de cruce y varias unidades puede necesitar los cuatro. En una conversación de quince minutos se aclara.